La Clavícula de Salomón es uno de los libros de magia más enigmáticos de todos los iempos. Una de las copias manuscritas más antiguas de este grimorio –que contiene hechizos para lograr el amor, la buena suerte e incluso la invisibilidad– se conserva en Canarias. ¿Cómo llegó hasta allí?

Según la leyenda, el rey Salomón recibió la visita de un ángel que le proporcionó todo tipo de conocimientos mágicos para que los usara sabiamente, incluida la capacidad de gobernar sobre los demonios, que el monarca utilizó para construir su mítico Templo. Cuando Salomón vio llegar el fin de sus días los dejó escritos para hacer partícipe de los mismos a su hijo Roboan. Éste fue, presuntamente, el origen de la Clavícula. Pero la mayor parte de estas obras se perdieron en un devastador incendio. Tan sólo se salvaron el citado grimorio y el Testamento. La referencia mítica a los mágicos “poderes” del monarca se ve apoyada por la Sutra XXVII del Corán, que relata cómo, siendo un niño, Salomón aprendió de su padre, el rey David, el “idioma de los pájaros”, que éste había aprendido cuando era un joven pastor. Y también el historiador judeo romano Flavio Josefo (s. I) se refiere en sus Antigüedades al rey Salomón como mago y escritor de obras mágicas. Sin embargo, según muchos estudiosos, la autoría de la Clavícula se le supone al mago veneciano Antonio del Rabino, a quien se atribuye también el Gran Grimorio. En cualquier caso, Rabino afirmó haber redactado la obra basándose en textos autógrafos del mismísimo rey Salomón. Con el tiempo, estos textos fueron copiados en pergaminos de dimensiones adecuadas para poder esconderlos entre los ropajes y garantizar su circulación de forma prolífica. Pero la Inquisición logró localizar y quemar muchos de ellos y apenas quedan grimorios, salvo conservados en algunas grandes bibliotecas.


GOLDEN DAWN

En el siglo XIX, la conocida orden secreta escocesa Golden Dawn, creada en 1888 por William Robert Woodman, William Wynn Westcott Liddel MacGregor Mathers, reavivó el interés por estos escritos “diabólicos” al combinar en sus ceremonias los rituales de magia con los ritos masónicos buscando el sincretismo entre el hermetismo y la magia, especialmente la salomónica. Mathers investigó y tradujo los grimorios medievales que se conservaban en la Biblioteca de Londres (el más antiguo era del siglo XVI) y los puso de nuevo en circulación. De hecho, su traducción e interpretación de los símbolos hebreos es la más utilizada hasta hoy entre los seguidores de estas corrientes esotéricas.

LA CLAVÍCULA DE CANARIAS


La copia de la Clavícula que se conserva en Canarias, del siglo XVI, es una de las más antiguas que se conocen y está traducida al español. La Inquisición requisó el manuscrito el 25 de mayo de 1527 a Sebastián de la Rosa, clérigo presbítero y capellán de la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios (Las Palmas de Gran Canaria). Poco antes, el 10 de abril de ese mismo año, se había celebrado la causa ante el inquisidor Luis de Padilla y el secretario de la institución en Las Palmas, Antonio Bernal, a instancias, en calidad de acusador, de Baltasar González, un sirviente del acusado que trabajaba en su huerta. El hortelano declaró que su señor le había pedido que guardara el libro, algo que no debió de hacer muy bien, ya que éste fue visto por Pedro Marcel, quien advirtió al campesino sobre el contenido de la obra. Finalmente, inducido por su confesor, González decidió llevar a De la Rosa ante el Santo Oficio. Éste declaró que había obtenido el grimorio de otro clérigo de la ciudad de Gáldar, pero nadie le obligó a confesar su nombre. Todo ello demuestra que estos textos eran populares entre los miembros de la Iglesia, pese al riesgo que ello suponía. Transcribimos a continuación el fallo del tribunal en su castellano original: “Antel señor Ynquidor, el licenciado Luys de Padilla, fue llamado Sebastián de la Rosa... syendo preguntado dixo: que cerca de cosas de conciencia el ovo dado su confisyon... se descargo al dicho Sebastián de Rosa que esta en la mano del secreto”. Curiosamente, ni el grimorio fue destruido ni el acusado sufrió un castigo ejemplar. Para no llamar la atención sobre el asunto, la Inquisición mantuvo oculta la existencia de la Clavícula y De la Rosa fue absuelto a cambio de guardar el secreto. ¿Tenía el Santo Oficio algún interés oculto en quedarse con la obra?

FÓRMULAS PARA TODO

La Clavícula que se conserva en Canarias es más rudimentaria que las que se encuentran en Londres y en París. En la primera parte de la obra faltan una serie de detalles que sí aparecen en otros textos, como los rituales relativos a la preparación mental, a la purificación personal, a la vestimenta o a los instrumentos necesarios para llevar a cabo la ceremonia. Lo que sí encontramos en ella es el sincretismo judeo-cristiano, la creencia en la jerarquía de los cielos y las invocaciones tanto a espíritus benéficos (como la Santísima Trinidad o los mártires) como a los cuatro príncipes del Diablo: Veryc, Satanás, Rufan y Maymón. La segunda parte de la Clavícula contiene 42 fórmulas mágicas. La mayoría –doce– son hechizos de amor, pero también los hay relativos a la sanación, la pesca, las cosechas, la buena suerte, el hallazgo de tesoros e incluso para lograr la invisibilidad.


PÉRDIDA Y RECUPERACIÓN DEL GRIMORIO


En el año 1891, John Patrick Chrichton-Stuart –III marqués de Bute se hizo con una gran cantidad de manuscritos de los archivos de la Inquisición en Canarias, se cree que de forma sospechosa. Después de su muerte los textos pasaron a manos de otro coleccionista privado, el financiero anglosuizo André de Coppet, y permanecieron largo tiempo olvidados en Estados Unidos. Pero en 1957 la Clavícula regresó a Canarias tras ser adquirida en una subasta celebrada en Londres. Los compradores fueron Juan Rodríguez Doreste (futuro alcalde de Las Palmas de Gran Canaria), en calidad de representante de la Sociedad Científica de Gran Canaria; Javier de Salas, agregado cultural de la Embajada de España en Londres, y José Betancor, miembro de la compañía Betancor and Co. Ltd. y fiador de la cantidad necesaria para adquisición del manuscrito. Sin embargo, la empresa contó desde el principio con la oposición del obispo de la diócesis de Canarias, Antonio Pildain, quien al parecer solicitó al mismísimo cardenal de Westminster que pujara por la obra, lo que elevó el precio del manuscrito a 1300 libras, cuando no debería haber superado las 500. El texto quedó depositado finalmente en el Museo Canario para que pudiera ser consultado por estudiosos e investigadores.

HECHIZOS PARA ATRAER EL AMOR... Y PARA CONSEGUIR LA INVISIBILIDAD

La Clavícula de Salomón contiene numerosos hechizos. Reproducimos tres de ellos:


-Para conseguir el amor de una mujer: “Toma tres dyneros de tres monedas y en cada vno dellos escrybe estos nombres: Ahaeson, Abrabon. Entonces muéstralos a la muger en tu mano y amarte a mucho; probado es”.


-Para dormir con una mujer cuantas veces se desee: “Escrybe en plegamyno virgen estas letras y metelas devajo de las espaldas: vinas, agan y calchas calca”.


-Para lograr la invisibilidad: “Sy quisieres que no te vean ninguna persona toma el coraçon de la rana negra y el de la gallina blanca y mételo todo en vn paño nuevo mételo so el braço derecho y saberas por cierto que no te verán nady”. Después se efectúan los símbolos pertinentes que indica el pergamino y se da por concluido el ritual.

FOTOS: